
Algo que siempre me ha interesado es cómo uno puede favorecer una situación óptima para la creación, o para, sencillamente, hacer un buen trabajo. Lo que he notado es que realmente no importa tanto a qué te dedicas, lo que realmente importa es que el trabajo sea lo suficientemente desafiante.
El desafío, claramente, es una cosa sujetiva por lo tanto, es diferente para cada individuo.
Puedes encontrarte con que un trabajador de fábrica está mas conforme, que un diseñador industrial por ejemplo. Si los desafíos del diseñador son demasiado complicados, resultará que siempre estará estresado o frustrado. Por otro lado, si el trabajador de la fábrica se fija metas alcanzables (como podría ser, hoy voy a hacer tarea x mejor que ayer) se pone a sí mismo en una situación alcanzable.
El gran gurú sobre temas del flow (fluir), Mihaly Csikszentmihalyi dice:
Cuando tu trabajo ofrece objetivos claros, reacciones sin dudas y una sensación de control, cuando conlleva desafíos que corresponden a las capacidades del trabajador y cuando las distracciones son pocas, el sentimiento que él produce no es distinto a lo que uno experimenta durante una actividad atlética o artística.
Así que, como siempre, se trata de encontrar un balance.
¿Cómo haces para desafiarte a tí mismo en tu día a día?
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2010/01/28
Objetivos personales, Productividad personal