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La meditación, un hábito fundamental

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Desde hace algunos años estoy muy interesado en la meditación. Creo recordar que estuve inspirado por David Lynch y su libro ATRAPA EL PEZ DORADO: MEDITACIÓN, CONCIENCIA Y CREATIVIDADEra un momento en mi vida cuando necesitaba claridad y estaba un poco estresado. Fue probarlo y convertirme: Los beneficios fueron inmediatos. Desde el primer día noté como mi capacidad de enfoque mejoró y mi jornada laboral tuvo menos sobresaltos.

Hoy mi práctica de meditación suele ser de diez minutos, aunque quizás el tiempo que realmente puedo calmar mis pensamientos es mucho menor. Pero lo importante es dedicar ese rato: los resultados valen la pena. Meditar es parte de mi rutina semanal. Me gustaría decir que medito diariamente, pero la verdad es que no siempre es posible. Buscar el momento para apagar el sonido de mis pensamientos y enfocarme en mi respiración es el mejor hábito que he desarrollado los últimos años y el que me ha ayudado a crear nuevos y más saludables hábitos en otros ámbitos de mi vida.

Este es un post para inspirar a aquellos que están interesados en la meditación y no se animan o no saben por donde empezar.

¿Qué es la meditación?

Hay diferentes formas de meditar, diría que una por cada persona del planeta. La idea más importante está en acallar la mente, poder ser un observador de nuestros pensamientos. Se puede meditar enfocándote en una sola cosa: puede ser tu respiración, una sensación del cuerpo o un objeto. La idea es que cuando tu mente empiece a vagar, te concentres constantemente en ello. Puedes meditar observando objetos a tu alrededor, sin juzgar o tomar acción. Tu eres el observador de la realidad. Tu eres el observador de tus pensamientos.

¿Cómo nos ayuda la meditación?

Meditar regularmente entre otras cosas nos ayuda a:

  1. Poner las cosas en perspectiva
  2. Observar pensamientos obsesivos o recurrentes
  3. Identificar pensamientos negativos
  4. Ser concientes de sensaciones y sentimientos
  5. Mejora nuestro enfoque y atención
  6. Mejora nuestra creatividad
  7. Disminuye la ansiedad

¿Cómo empezar a meditar?

  1. Comprometete a meditar sólo 2 minutos al día. No hace falta más
  2. Elije un momento del día que sea para tí. Se recomienda antes de empezar el día o al final (o los dos) Es importante que nadie te moleste!
  3. No hace falta que hagas nada especial. Siéntate con las piernas cruzadas con las palmas hacia arriba, o en una silla o un cojín para meditar. Realmente, no importa.
  4. Concéntrate en tu respiración y postura. Respira por la nariz y exhala por la boca. Intenta mantener un ritmo natural. Siéntate derecho, intenta crear una buena postura.
  5. Mira tus pensamientos como si fueran en una barca en un río delante tuyo. No te pertenecen. Cada vez que aparezca un pensamiento, lo pones en la barca y lo dejas ir. Concéntrate como el aire entra en tu cuerpo y como vuelve al mundo.

Existen muchísimas apps que te pueden interesar. Te recomiendo dos:

Headspace

Personalmente mi preferido, un app que fue creado por un monje budista y que es perfecto para personas con una agenda agitada.

Omvana

 

Es el “Amazon” de la meditación, un app que contiene infinidad de meditaciones guiadas, enfocadas en temas como puede ser salud, sexo, enfoque o éxito profesional.

¿Cuál es tu opinión sobre meditar? ¿Lo has probado? Cuéntanos en los comentarios!

Fuentes

http://well.blogs.nytimes.com/2011/01/28/how-meditation-may-change-the-brain/?_r=1

http://blog.ted.com/4-scientific-studies-on-how-meditation-can-affect-your-heart-brain-and-creativity/

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7 acciones para crear nuevos hábitos y tener un mejor estado físico

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Que la salud es lo primero y que sin ella nada importa, es algo que sabemos todos. Pero a pesar de esto, las distracciones y demandas de cada día nos van empujando a olvidar lo que es más importante y de a poco vamos abandonando nuestro cuerpo hasta que un día nos pasa factura.

El estrés y la falta de tiempo son sólo algunas de las razones más comunes que da alguien cuando explica por qué no puede tener un estilo de vida menos sedentario. Estoy seguro que sabes de lo que estoy hablando. El primero de cada año te decides que bajarás esos kilos de más o que mejorarás tu estado físico, para una semana después (o incluso antes) encontrarte dándote excusas para no ir al gimnasio, dar una caminata o hacer una rutina de fitness.

Querías cambiar pero no pudiste. ¿Qué pasó?

Lo que pasó fué que no apoyaste tu decisión de cambiar con rutinas, rituales y en última instancia, hábitos. Las personas tendemos a funcionar un poco en autopiloto. Te pones al mando e intentas hacer cambios, pero después de un tiempo, tu mente inconciente te lleva a la misma dirección que estaba antes. Nos toca cambiar entonces nuestras rutinas y hábitos, de raíz, para que luego hacer ejercicio no sea algo que “se tiene que hacer” sino algo que “se hace” y punto.

Todos los hábitos pueden ser cambiados, ya que son adquiridos, no heredados. Si hoy no estás contento con quien eres o como te ves, enhorabuena, puedes cambiar. Sólo necesitas tener un objetivo, tener claro que quieres cambiar y empezar a modificar las rutinas que te hacen más daño que favor. Ten claro que si quieres cambiar tu cuerpo, debes cambiar tu mente. Y cuando lo hagas, lo hará toda tu vida.

Aquí siete acciones para animarte a dar el paso y cambiar tus rutinas para tener el estado físico y vitalidad que te mereces.

 

1) Ten a la vista tus objetivos

Crea un panel con imágenes que te inspiren a cambiar tu cuerpo. Puede ser un vestido que te quieres comprar, unas vacaciones donde tengas que mostrar tipo, un deporte que demande que tengas buen estado físico o una persona en particular que admires. Si quieres bajar de peso, pon un papel con tu peso ideal en la balanza, cada vez que te peses, lo verás y recordarás que es ese el peso que quieres.

2) Copia los hábitos de quiénes ya tienen éxito

Literalmente. Investiga cuáles son los hábitos de las personas que tienen su peso ideal, pueden correr detrás de sus hijos sin marearse o disfrutan de un fin de semana haciendo windsurf. Posiblemente te encuentres que en lugar de levantarse tarde y desayunar en el camino un “latte” con croissant, se levantan un poco antes y van caminando al trabajo o hacen una rutina de veinte minutos. Pregunta, lee e inspírate.

3) Fíjate un objetivo claro

Y cuando lo logres, sube el listón. Es muy importante que sepas exactamente y para cuando quieres lograr tus objetivos. “Tengo que mejorar mi estado físico” no te llevará a ningún lado. “Tengo que poder entrar en estos jeans y poder correr 5 kilómetros sin problemas para el 14 de diciembre” es un objetivo claro.

4) Da vuelta tu vida

Si te relajas en el sofá por la noche mirando la tele y comiendo un helado, decídete a entrenar a esa hora. Crea un poco de caos, cambia tus horarios, ve más temprano al trabajo, no quedes en restaurantes de comida rápida. Rompe con los malos hábitos y…

5) Reemplaza los malos hábitos por buenos hábitos

Esto es muy importante. Si a determinada hora miras un programa de televisión que realmente no te aporta nada, aprovecha ese rato para hacer ejercicio. Y trata de que sea placentero. Camina con tu música favorita, haz ejercicio en compañía de alguien que te guste. Sustituye los malos hábitos por buenos.

6) Olvídate de las excusas

Las personas que entrenan muy posiblemente no tienen más tiempo que tú. HACEN el tiempo para ellos mismos. Existen muchísimos 20 minutos en el día que puedes utilizar para hacer una rutina. Por ejemplo, los 20 minutos que utilizas para mirar la tele o los que pierdes cuando le das a snooze al despertador.

7) Decide y actúa

No digas “el lunes empiezo”. Empieza ahora, con lo que tienes. Te animo a que te levantes ahora mismo del ordenador y des una vuelta. ¡Tienes que tomar acción! Sólo desear el cambio no te llevará a ninguna parte. Y no puedes contratar a nadie para que haga tus abdominales. Es tu responsabilidad tomar acción y ponerte en marcha.

Tres maneras con las que seguro fallarás en adquirir nuevos hábitos

como fracasar a la hora de adquirir nuevos hábitos

El nombre de este blog no deja lugar a dudas de lo que nos gusta postear. Pero antes de aprender cómo cambiar hábitos, personalmente tuve muchos momentos de estancamiento. En estos años he intentado varias veces cambiar varios hábitos – correr, comer más sano, despertarme temprano, salir de deudas, parar de procrastinar – pero aquí y allí he ido tropezando.

De hecho, he llegado a ser un experto en fallar… pero fallar es una buena cosa. Fallar es una excelente manera de aprender a mejorar en algo de forma rápida. Pero te lo puedes evitar, tanto mejor!

Aquí hay algunas maneras con las que seguro fallarás (y que es mejor evitar)

Asumir múltiples hábitos a la vez.

Al empezar a cambiar las cosas a menudo tratamos de cambiar todas a la vez. Pensamos, por qué no? No debería ser tan difícil. Mal idea… lo que pasa es que no podemos dar toda nuestra atención a un hábito en concreto y resulta que intentamos a cambiar todos nuestro hábitos a medias… Los hábitos son difíciles de cambiar, y tratar de cambiar varios a la vez es una receta para el fracaso.

Mantener la intención de cambiar en secreto.

Simplemente por no decirle a nadie que estás cambiando un hábito metes la pata. La razón por la que normalmente no se dice nada es porque estamos avergonzados. A menudo, esto significa que piensas secretamente que vas a fracasar, que es otra gran receta para el fracaso.

No aprender de los demás

No leer historias de éxito de otras personas que han logrado cambiar y pensar que sabes más que ellos es otra gran manera de fallar. Y sinceramente, es un poco estúpido.

 

Hay muchas más maneras, pero las tres que mencionamos son una clara forma de fracasar cuando quieres adquirir hábitos vitales. Para tener éxito, asegúrate de alejarte de estos tres errores.

 

¿Por qué un huerto puede mejorar tu vida?

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El año pasado comenzamos con un huerto urbano. Tenemos suerte de tener un pedacito de tierra (unos 15m2) donde podemos cultivar lo que queramos y la verdad ha sido una experiencia buenísima. El tiempo se pasa volando y el rato que estoy allí no pienso en nada. Literalmente! El cerebro descansa durante un par de horas. Es una sensación que he tenido cuando salgo a correr, pero esta vez además me llevo algo rico para comer en casa. Esta especie de “limpieza mental” me ayuda a estar más concentrado cuando tengo que volver a trabajar y me motiva entre otras cosas a cuidarme más física y mentalmente, dos puntos elementales para poder cumplir mis objetivos personales.

Existen infinidad de opciones para crear tu propio huerto urbano. Tanto si tienes poco espacio y haces un huerto vertical como si dedicas un rincón en un tu jardín, puedes empezar hoy a sentirte mejor gracias a plantar algunas semillas. Y aquí el porqué:

Te sentirás mejor

Desde hace algunos años la jardinería ha probado ser una forma muy efectiva para mejorar los casos de estrés, depresión o dolor. Pero incluso sino tienes ningún malestar específico, existen varias razones que te harán sentir mejor como estar al aire libre, la actividad física o la vitamina D. Christopher Lowry, un investigador de la universidad de Colorado afirmó en 2007 que existe una bacteria, Mycobacterium vaccae, que nos afecta muy positivamente, ya que activa nuestra parte del cerebro que activa la serotonina, ese neurotransmisor que entre otras cosas nos ayuda a evitar la ansiedad, mejorar nuestro estado de ánimo, nuestro apetito en incluso nuestro metabolismo.

Esto tiene que ver, según indican las investigaciones, con la relación más estrecha que teníamos con la tierra en el pasado. Eso explicaría porque nos deprimimos más fácilmente en la ciudad.

Tendrás más músculos

¿Qué te gustaría hacer más? ¿Quitar un poco de hierba bajo un cielo azul o correr en la cinta? Pues te interesará saber que una hora de jardinería puede quemar hasta 300 calorías en mujeres y hasta 400 en hombres. Trabajando con plantas es más motivante porque existe un propósito para agarrar esa pala y los resultados de nuestros esfuerzos se ven más rápido.

Comerás más ecológico

Cuando mastiques esa espinaca, sabrás exactamente qué es lo que estás masticando. Una hoja sabrosa sin ningún conservante, aditivo sintético o pesticida. Algo que tu salud agradecerá y que te animará a comer más frutas y verduras en general.

¿Qué te parecen los huertos? ¿Te animas a cultivar tus propias verduras, flores o plantas aromáticas? Cuéntanos en los comentarios!

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He recibido varios mails con preguntas sobre cómo hacer un huerto, así que pensé que era una buena idea dejarles este cuadernillo con las bases para comenzar un huerto urbano y no fallar. Está escrito por una ingeniera agrónoma que de esto sabe mucho!

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CREA TU HUERTO URBANO EN 7 PASOS es un cuadernillo pensado para aquellos que quieren comenzar la andadura de cultivar en casa y que no saben por dónde empezar. Escrito por la Ingeniera Agrónoma María Luján Quevedo.

20 páginas

1,99 euros


4 fáciles maneras de crear hábitos de productividad

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Arrancar con las tareas de cada día a veces se hace un poco difícil. Es una realidad que nos sucede a todos, y más si hemos experimentado cambios en nuestra vida y rutina recientemente: una mudanza, unas vacaciones, o tener un perrito nuevo en casa nos obliga a plantearnos nuestras rutinas y hábitos.

Como hablábamos en nuestro post anterior, lo mejor es no machacarse con reproches si no llegamos  a cumplir todos nuestros puntos del to-do list. Lo importante  es reconocer que necesitamos un plan de acción para ponernos en marcha y volver a tener (o empezar a tener si nunca los tuvimos) buenos hábitos de productividad personal y/o laboral.

Aquí 4 fáciles maneras de instalar hábitos de productividad en tu vida:

1. Haz una lista AL FINAL DEL DÍA

Estamos acostumbrados a hacer listas al principio del día. Esto significa que nos vamos a dormir pensando en todo lo que hay que hacer. Descansa sabiendo exactamente cuáles son tus tareas para el día siguiente y de paso aprovecha los beneficios del “descanso creativo”: ¿cuántas veces has encontrado la respuesta a tus problemas al despertar? Si tienes claro cuáles son tus tareas para el día siguiente, pones el cerebro a trabajar incluso cuando estés durmiendo.

Hacer tu lista por la noche es la forma más inteligente de asegurarte que estás trabajando eficientemente desde que te despiertas por la mañana. Por la noche tendrás además frescas en la memoria qué tareas YA HAS CUMPLIDO y cuáles son las que tienes que priorizar al día siguiente.

2. Mira tus mails sólo 2 veces al día

Esta es difícil, ya lo sé. Estamos acostumbrados a chequear nuestro mail todo el tiempo. Incluso muchas veces lo chequeamos, sin tener intención de contestar, se trata simplemente de un acto reflejo cuando tienes tu móvil en la mano. Si tu trabajo te lo permite, intenta reducir las cantidades de visitas a tu buzón de correo electrónico.

El hecho que mires el correo menos veces hará que estés al 100% concentrado en tu tarea. Y si esta tarea es imprescindible que esté terminada en una fecha puntual, este consejo te lo tienes que tomar muy en serio. La mayoría de los deadlines que son ‘imposibles’ se hacen posibles si tu enfoque en la tarea es absoluto.

3. Haz primero lo difícil

Chequea tu lista to-do y busca cuál es la tarea más compleja de realizar. Poniendo tu enfoque en lo más complejo, cuando estás fresco por la mañana, te hará más efectivo y cometerás menos errores. Está probado que nuestra atención es mejor a primera hora de la mañana y decrece durante el día. Además, te motivará saber que lo que viene luego, es mucho más fácil, lo que te hará sentir que estás más cerca de terminar. Piensa que sentirte bien es siempre una prioridad, te sentirás en control y con una actitud positiva durante todo el día. Y esto nos lleva al punto siguiente…

4. Diviértete

¿Divertirse en el trabajo? Sí, está probado que es una de las mejores herramientas para ser productivo. Dedica conscientemente unos minutos a mirar ese video de Youtube de gatos que te hace reír, bromea con tus compañeros o saluda a un amigo por su cumpleaños en Facebook. Decimos conscientemente porque se trata de dedicar 10 minutos a esta tarea, descansar, reirse y conectar positivamente con los demás nos recargará las pilas para seguir con el día. De otra forma nos encontraremos perdiendo 45 preciosos minutos en Facebook, sin disfrutar del momento, porque sabremos que estamos procrastinando. Tener una actitud positiva y divertirse es clave para tener ser más productivo. Si te interesa leer más sobre el tema, puedes ver nuestras pautas para una vida más positiva.

 

 

La mejora personal es tu mejor inversión

A mi parecer hay dos tipos de personas. Los que se quejan y están aburridos constantemente, solamente esperando a que el fin de semana llegue, y los que siempre intentan hacer algo. Hacen cosas todo el tiempo e intentan activarse. Son las personas para los que las horas del día no son suficientes y quieren lograr algo en sus vidas.

Me siento parte de ese segundo grupo. No me gusta perder el tiempo y mas aún no me gusta cuándo los demás me hacen perder mi tiempo. No es que no me relaje (Acabo de estar un semana en Mallorca, disfrutando de sus calas), pero si estoy descansado prefiero hacer algo que solamente ver el tiempo pasar. Prefiero leer sobre algo o escribir algo, programar algo, diseñar algo.

Y si hay trabajo por hacer u otra cosa, siempre estoy intentando mejorarme a mí mismo. ¿Por qué no te relajas un poco más?  puedo escuchar algunos de vosotros decir. Es sencillo. El tiempo que paso en mejorarme a mí mismo, siempre tiene recompensa más tarde. Mejorarse a uno mismo es una inversión de tiempo y de energía en vez de una inversión de dinero, pero los dos pueden pagar bien. Una mejora personal puede mejorar tu salud, tu estado mental o tu estado financiera.

Te dejo con dos áreas dónde cualquier persona puede trabajar en su tiempo libre para una mejora personal duradera:

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El desafío de los 30 días

En mi opinión la abstencion y la capacidad de imponerse reglas y asumir desafíos es clave para el desarrollo de hábitos vitales. Dejar de hacer algo o forzarse para realizar algo nuevo es como uno desarrolla autodisciplina, un rasgo muy importante.

En Hábitos Vitales hemos hablado en numerosas ocasiones sobre cómo desarrollar hábitos, y  ahora me gustaría introducir una nueva táctica:
El desafío de los 30 días
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La economía de atención (o porque no utilizaré Google Buzz)

Me imagino que ya habéis notado que Google la semana pasada lanzó un nuevo producto “social” – Google Buzz. Confieso que prefiero un producto de Google antes de Facebook (más bien porque Google siempre han apoyado estandards abiertos y no tengo mucha fé en silos cerrados tipo Facebook)

Aún así, no creo que voy a utilizar Buzz muy pronto, es que es muy ruidoso. De hecho parece mucho a Friendfeed (que por cierto Facebook compró)

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Como lograr un estado de “flow”

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Algo que siempre me ha interesado es cómo uno puede favorecer una situación óptima para la creación, o para, sencillamente, hacer un buen trabajo. Lo que he notado es que realmente no importa tanto a qué te dedicas, lo que realmente importa es que el trabajo sea lo suficientemente desafiante.

El desafío, claramente,  es una cosa sujetiva por lo tanto, es diferente para cada individuo.

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Ideas para trabajar en paz

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En la última entrada hablé sobre la importancia de avisar a tus colegas cuando necesitas un poco de paz para realizar tu trabajo. La cosa es que a veces hay que hacer aún más. Cuando necesitas afrontar una tarea que necesita 100% de tu atención hay solamente una cosa por hacer: Escapar.

Leyendo biografías sobre personas creativas y exitosas, he notado que absolutamente todos han asegurado que tienen acceso a un refugio donde pueden sumergirse 100 % en su trabajo. No tiene que ser una oficina ultra moderna en la planta 35 de un rascacielos.

Lo único que tienes que crear es un especie de segunda oficina que dónde puedes trabajar en paz
Unos consejos que puedes probar y poner en práctica:

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