Primeros pasos para dejar de vivir al día

Diez tácticas para dejar de vivir al día

Una de las cosas que me ha ayudado mucho este último año ha sido el poder dejar de vivir al día. Teniendo mi propio negocio me ha, más o menos, forzado a no hacerlo pero creo que lo habría hecho si me hubiera quedado con un empleo también. Vivir al día pasa cuando regularmente esperas para el próximo pago de sueldo antes de hacer movimientos básicos financieros como pagar facturas, comprar comida o hacer algo divertido. Es peligroso por varias razones:

Si pierdes tu trabajo, tu estilo de vida te requiere encontrar un nuevo empleo inmediatamente. De esa manera dependes de tu empleo actual. No puedes sobrevivir ni unos días sin que un sueldo regular entra. A veces tu jefe lo sabe y lo aprovecha porque saben que no puedes funcionar sin tu trabajo – al final eso hace tu trabajo completamente miserable y domina tu vida.

No puedes planificar para catástrofes. Cuándo algo malo pasa, p ej si se estropea tu coche, lo único que puedes hacer es sacar la tarjeta de crédito. Si dependes de cada sueldo para manejar tu vida día a día no puedes planificar para situaciones desafortunadas.

Tampoco puedes planificar para cosas más grandes. ¿Sueñas con unas buenas vacaciones para toda la familia? ¿Un nuevo coche o una nueva casa? Si vives al día estos sueños son simplemente inalcanzables en un futuro cercano. Puede ser que realmente lo quieras para tu familia pero son inalcanzables con tu estructura financiera actual.

¿Así que…cuál es la solución? La solución obviamente es dejar vivir al día, pero no es muy fácil…

Dies tácticas para dejar de vivir al día

1. Reconoce que hay un problema – y que no estás solo en tenerlo

Vivir al día es un problema que tu has creado. Punto. Pero no eres el único que se ha creado una situación semejante y si puedes empezar trabajar seriamente puedes sacarte de la situación y empezar moverte hacia una prosperidad financiera. Utiliza internet – o tu propia red social – para encontrar experiencias de otras personas que han podido cambiar su situación y comparte tus pensamientos y dificultades en una manera anónima. Puede funcionar bien para aliviar tu trabajo durante este duro proceso.

2. Busca gastos que puedes cortar.

El primer paso es cortar tus gastos mensuales. Reducir las facturas del cable o el móvil. Nos seas socio de cosas innecesarias (en este momento) como gimnasios o clubes de golf. Busca maneras para cortar tu uso de energía en casa. Viaja en coche compartido a la oficina o empieza utilizar transporte público. Empieza a cocinar en casa y cenar menos fuera. Todas estas cosas ejerce una presión mensual sobre tu cartera.

3. No hagas shopping por entretenimiento.

Cuándo pasas tiempo con amigos, puede ser tentador ir de compras o ir a ver lo últimos chismes en la tienda electrónica. No lo hagas. Busca otras cosas para hacer. Ir de compras para divertirse es costoso aunque no compras nada. Estás rodeado de tentaciones que deja marcas mentales de todas las cosas que quieres pero realmente no necesitas.

4. Tapa tus gastos mensuales no necesarios.

Todos gastamos dinero en cosas que realmente no necesitamos. En vez de solamente gastar cuándo hay buenas oportunidades, pon un límite de cuánto puedes gastar cada mes. Junto con tu pareja asigna una cantidad de dinero en efectivo para cada mes y poneros de acuerdo que todo tus gastos opcionales vienen de este dinero y solamente de este dinero.

5. No utilices tu recibo del cajero como “permiso” para gastar.

Si alguna vez miras el recibo del cajero o tu cuenta online y te das cuenta que tienes dinero para comprar algo, la respuesta es que no puedes. No puedes comprarlo. Mirar el recibo y luego seguir dándote el permiso para comprar es nada más que un acuerdo contigo mismo de que quieres seguir vivir al día.

6. Cuándo hayas ganado un poco de ritmo, paga tus facturas cuando entran.

Muchas personas que viven al día malgastan su dinero en pagar multas por pagar facturas tarde. A mi me pasó todo el tiempo antes. Y fue una gotera importante de dinero.

7. No lleves más que una tarjeta de crédito encima.

Deja las otras en casa. La única razón porque llevar una tarjeta de crédito es para cubrir emergencias.

8. Trabaja junto con tu pareja y/o tu familia.

Caminando un nuevo sendero financiero no es fácil. Es como una dieta con nuevas rutinas. La mejor manera para hacerlo más fácil es preguntar por ayuda y puede que la mejor persona para preguntar sea tu pareja. Trabaja junto con tu pareja para cortar gastos y encontrar rutinas financieras mejores.

9. Rebaja.

Un paso importante para dejar vivir al día es rebajar. ¿Realmente necesitas dos coches? ¿Realmente necesitas una casa tan grande? Ten en cuenta mudar a una casa más pequeña y eficiente o un coche híbrido. Rebajará tus facturas mensuales, elimina un poco de deuda y más que probable pone un poco de dinero efectivo en tus bolsillos.

10. Aprende habilidades básicos para que puedas tratar con emergencias tu mismo.

Aprende hacer un poco de mantenimiento básico y para reparar tu mismo para que no tengas que llamar a un especialista caro cada vez que algo va mal. Esto te ayudará cortar gastos.

Foto cortesía de owaeif89
Artículo original en inglés

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Erik

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